Ganadores del I Concurso de Relatos Breves


 

 

Patrocinado por:

 

Autor: Juan Pastor Martín de Oviedo

 

GATSBY S.A.

 

En primer lugar, señor Abril, felicitarle por su cuarenta cumpleaños. Ha llegado a una edad decisiva en la vida de un hombre. Si usted sigue como cuando tenía veinticinco años, nuestra empresa no tiene nada que ofrecerle; puede dejar de leer y tirar esta carta a la basura. Si por el contrario usted es de los que cree que la vida es como un DVD: la mitad se vive hacia delante y la otra mitad hacia atrás; si usted es de los que cree que remamos a favor de corriente cuando somos jóvenes, pero llega un momento en que el DVD salta, hace “clic”, y empezamos a remar contracorriente, hacia lo ya vivido, incesantemente arrastrados hacia el pasado, entonces usted es nuestro hombre y nosotros tenemos algo que ofrecerle.

Somos Gatsby SA, una empresa dedicada a la construcción de sueños a medida. Al contrario que otras empresas de sueños a la carta que puede encontrar en el mercado, nosotros construimos sueños a partir de recuerdos. Eso es lo que nos define y diferencia del resto de empresas del sector. Usted pone sus recuerdos, reales o adulterados (¿existe algún recuerdo que no esté adulterado?), y nosotros los transformamos en sueños tan reales como la vida misma. Recientes investigaciones científicas en sueños artificiales demuestran que los sueños construidos a partir de recuerdos son los que permiten una mayor realidad; no olvide que nuestro cerebro crea los sueños a partir de experiencias reales. Además, estamos en condiciones de garantizarle que esos sueños ocuparán al menos un 70% del tiempo que esté dormido, unas cinco horas de cada siete que duerma.

¿No le gustaría volver a ser, durante unas horas, joven de nuevo? ¿No le gustaría reencontrarse con su antiguo cuerpo? ¿No le gustaría volver a verla (piense que hay personas a las que sólo es posible ver en sueños)? Nosotros le ofrecemos sueños que le devolverán al momento de su pasado que usted elija: ese campeonato, ese verano, ese curso en el extranjero, esos años de felicidad, esa única noche junto a ella, aquel primer amor…

Pero también es posible ir más allá, pues siempre podemos hacer que el recuerdo mejore el pasado, que nos dé lo que no conseguimos en la vida. A eso nos dedicamos, señor Abril. Gatsby SA le ofrece la oportunidad de soñar su pasado, de revivirlo a su antojo, de la manera que usted quiera: sin acné, sin asma, sin responsabilidades, sin miedo, sin obstáculos, sin errores. ¿No le gustaría volver atrás para hacer las cosas de otra manera, para recorrer durante unas horas ese otro sendero, el que no eligió? ¿No cree que se merece una segunda oportunidad? ¿No le gustaría vivir lo que no pudo ser, hacer lo que entonces no se atrevió, tener lo que debió haber sido suyo? O, yendo un poco más allá, ¿no le gustaría hacer algo ilegal o amoral amparado en la impunidad que ofrece el sueño?

Hágase el mejor regalo, el más merecido: viajar a un pasado perfecto, haya existido o no. Piénselo. Podrá dedicar dos tercios del día a cumplir con su trabajo y su familia, y un tercio a soñar con un pasado a su gusto y a su medida. Podrá cuidar su salud a la vez que revivir todos los excesos de ayer en un cuerpo joven sin que eso repercuta en su estado actual. No importa que su vida sea triste y aburrida, que carezca de aventuras como las de antes, unas horas de sueño le compensarán con creces y usted podrá volver a vivir pasión, inocencia, juventud.

El procedimiento es sencillo: usted nos describe con palabras lo que quiere revivir, así como la manera en que desea hacerlo, tratando, esto es muy importante, de darnos la mayor cantidad posible de detalles. No ahorre matices, sobre todo los relativos a las personas. Cuantos más detalles nos dé (tacto, sabor, gestos, expresiones, sensaciones, tonos, olores…) más reales serán sus sueños. Gracias a nuestra tecnología de última generación, nosotros transformaremos sus palabras en impulsos eléctricos que transmitiremos al cerebro, donde esos impulsos eléctricos serán a su vez transformados en sueños tan bellos como la belleza que usted sea capaz de crear con palabras (nuestra experiencia en adaptaciones cinematográficas de relatos y novelas nos avala). Y todo ello a través de unas simples gafas (ver catálogo) y a un precio más que razonable (ver lista de precios).

Dígame, señor Abril, ¿podemos hacer algo por usted?

Atentamente, Jay Gatsby, Director General de Gatsby, SA


 

Apartado local:

 

Autor: Juan Carlos Cencerrado Ruiz de Alcazar de San Juan, Ciudad Real


 

ME OLVIDÉ DE VIVIR

 

La habitación olía a sudores, si.. sudores, porque eran dos los que transpiraban allí, pero no eran sudores normales, consecuencia del trabajo; uno de ellos era el sudor que ,para un experto , anunciaba la presencia de enfermedad y ¿por que no? , la cercanía de la muerte; el otro... era un olor que anunciaba el miedo.. la desesperación.., la soledad.., ¿quién sabe si un animal hubiera podido identificar los sentimientos allí presentes mediante el olfato?, pero puesto que eran dos personas, solo podían… hablar.. Y aunque hacía años que no se dirigían la palabra, empezaron a hacerlo...

-¡Abre la ventana hijo!, -dijo Alfonso desde la cama en la que reposaba- ¡quiero ver la torre de la iglesia, y oír el ruido de las cigüeñas!, estamos cerca de la primavera y es tiempo de siembra , la vida se renueva …hijo ¿no aprecias la diferencia con el aire de la ciudad...?

-Padre, no volvamos a lo mismo que decías en tus cartas -, respondió Sebastián. -No es por mi gusto que vivo allí, aquí no hay trabajo y lo sabes, este pueblo se muere, la gente se muere , dentro de unos años , los viajeros pasaran de largo sin mirar las casas derruidas y los campos abandonados, ¿es que no lo ves?-

Sebastián hablaba sin mirar a su padre, escondido tras su traje arrugado por el viaje y mirando constantemente a su móvil que vibraba una y otra vez y se retorcía y gruñía como un animal hambriento en busca de su presa ; aunque la verdad es que esa presa ya estaba cazada y medio devorada. -He venido lo más rápido que he podido al recibir la llamada del médico, pero esperaba verte...no se…

-Moribundo quieres decir..., pues si algo así me han dicho que estoy..., pero fíjate ¿no hueles el aire por la ventana?, huele a pinos… la lluvia de ayer ha ablandado la tierra y... ¿no te acuerdas cuando íbamos con tu madre y tu hermano al pinar?... ¿y cuando subíamos a las cotarras a ver los almendros?... ¿por qué te olvidaste de venir? , tu madre te esperó tanto tiempo…

Y de nuevo sudor … como forma de lenguaje entre hombres también; gotas en la frente de Sebastián que mostraban señales de arrepentimiento, quizás de dolor en el fondo de su alma, palabras convertidas en humedad que gritaban que le había dolido esa distancia…pero en su lugar y sin saber cómo , de su boca salían sonidos que distaban infinitamente de lo que quería decir.-¡Yo tenía que trabajar para ganarme el pan!,- ¡para poder mantenerme en mi trabajo! -¡es que no sabes cómo son las cosas en las empresas!. O te matas a trabajar o te echan a la puta calle...y luego te desahucian y tu mujer y tus hijos te abandonan….

Sebastián retorcía las manos al hablar, manos de hombre honrado sin embargo, hombre trabajador ,como dirían sus jefes, padre modelo, según sus hijos ,marido ejemplar para su mujer ,hombre feliz según sus amigos…. pobre hombre , triste hombre, decía su frente perlada de gotas, angustiado hombre, gritaban sus axilas y su espalda , muerto en vida decían sus manos sudadas..

-¡HIJO MIO!-, gritó Alfonso haciendo un esfuerzo por incorporarse en la cama--¡Déjame que te recuerde como corrías, feliz en los veranos hacia el rio para bañarte, después de una dura jornada de cosecha y de trillo en las eras, aún recuerdo vuestras risas mientras , ¿quién sino yo mismo era el que se preocupaba por la cantidad de grano recogido, tras el cansado trabajo en el campo? ; con animales en lugar de máquinas para transportar la cosecha, con esfuerzo y sudor en vez de gasoil , para recoger los frutos de la tierra.

-¡Recoger pobreza querrás decir!-replico Sebastián- ¡miseria!, solo suficiente para no morir de hambre..

-¡Si , éramos pobres! – dijo Alfonso asomándose a la ventana , pero mirabas a tu alrededor y todo lo que veías era hermoso ,las nubes eran tuyas y te mostraban la dirección del viento ,el rio era tuyo y saciaba tu sed , los arboles te refrescaban y alegraban con su verdor…esa tierra que era mía y tuya sigue aquí, como lo ha hecho durante siglos, esperando que alguien la cuide para bendecirle con su fuerza… -

Un guiño de dolor y unas gotas aparecieron sobre su labio superior , pero apenas una sombra de esfuerzo en su cara … Alfonso volvió a recostarse en su cama. La voz se volvió más tenue, apenas perceptible..

-Pero ¿no hueles el humo de la leña quemada?. Huele a hogar, a seguridad, huele a gente honrada. Ese olor lleva años esperándote. ¿Dónde estabas hijo?. Aún tienes tiempo...

Su voz se hizo apenas audible, con un esfuerzo alargo su brazo y tomo la mano de Sebastián. -hijo mío ,.. Hijo de esta tierra,…allá donde estés no te olvides de ella, ¡NO TE OLVIDES DE VIVIR!………..

Sebastián aún tardo unos momentos en darse cuenta de lo que había ocurrido, quizá si su olfato hubiera estado más desarrollado se habría dado cuenta que ya solo se apreciaba el sudor de uno.. Y olía a soledad...

Pasados unos minutos se levantó y salió a la calle, dando un paseo por el campo comprobó que había olvidado el teléfono y por un segundo la angustia volvió de nuevo, cuando, a lo lejos, en la cuesta del caballo un perro ladró, corriendo tras una oveja perdida, y una ráfaga de viento le trajo el olor a pinares…,¡sí ! ..¡Podía recordar el olor! …y el mismo viento que secaba su sudor le trajo el aroma a leña… y sobresaltado escucho las campanas de la iglesia …y tras ella las ramas de los pinos que anunciaban el rio se movían saludándole. No , no estaba solo, su padre y todos los padres de la historia estaban allí con el . -¡NO TE OLVIDES DE VIVIR!, le gritaban.

 

 

 

De todos los patrocinadores podréis informaros en:

www.laloberadegredos.com/
http://www.bodegasarmentero.com/



Con la colaboracion de:




- Asociación de Jubilados Cristo del Cabañón
de Quintanilla de Arriba

- Bodega MªAmparo Repiso, vinos Sarmentero